martes, 5 de agosto de 2025

Virus y Diabetes


En la pandemia de Covid-19, recientes informaciones clínicas indican que el virus SARS-CoV-2 también podría causar diabetes en algunos pacientes. Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid, España, han descubierto el mecanismo molecular por el que el coxsackievirus tipo 4B afecta a las funciones y la identidad de las células beta que generan insulina en los islotes de Langhehans del páncreas, causando la aparición de diabetes

Los virus Coxsackie B4 son enterovirus pertenecientes a la familia Picornaviridae. Estos virus que también incluye el polivirus y el echovirus, se encuentran en todo el mundo. Son virus de ARN monocatenario de polaridad positiva , sin envoltura y con geometría icosaédrica . Los virus Coxsackie se dividen en dos grupos, A y B, cada uno asociado con diferentes enfermedades. El virus Coxsackie B4 tiene tropismo celular por las células asesinas naturales y las células de los islotes pancreáticos . La infección puede provocar apoptosis de las células beta provocando diabetes.

Este género de virus Coxsackie B4 comúnmente causan enfermedades de diversa gravedad–los cuales a pesar de que su efecto directo in vivo y su mecanismo de acción a nivel molecular son desconocidos. Investigadores liderados por Nabil Djouder en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), han demostrado por primera vez en Cell Reports Medicine cómo el enterovirus coxsackievirus tipo B4 (CVB4) podría inducir diabetes. Djouder y su equipo sugieren que, dado que el receptor de este virus está expresado en el páncreas endocrino, podría operar y causar diabetes de una forma similar al CVB4, independientemente de la reacción inmunitaria.

Se sospechaba que estos virus podian causar diabetes en humanos, pero se desconocían los mecanismos moleculares de este efecto. Los investigadores del CNIO trabajaron con modelos animales injertados con células pancreáticas humanas infectadas por CVB4, así como con células productoras de insulina tanto humanas como de ratón, también infectadas por este virus y observarían que la infección por CVB4 causa la desregulación de URI, una proteína que regula el funcionamiento de numerosas actividades celulares.

Los investigadores comprobaron sus hallazgos mediante varios modelos de ratón modificados genéticamente y estudios genómicos, mostrando que la pérdida de URI en el páncreas de ratón altera la identidad y función de las células beta y causa diabetes. Además, observaron que ratones diabéticos que sobreexpresan URI en estas células son más tolerantes a la glucosa. Finalmente, también observaron en páncreas procedentes de pacientes diabéticos que la expresión de URI, PDX1 y las partículas virales están correlacionadas en las células beta, indicando una relación causal entre la infección por enterovirus y la diabetes en humanos.


“En este caso, la desregulación de URI desencadena una cascada de eventos moleculares que llevan a la modificación del genoma mediante hipermetilación y silenciamiento de 
Pdx1”, explica Nabil Djouder.“Este Pdx1 es un gen crítico para la identidad y la función de las células beta presentes en el páncreas endocrino, de los llamados islotes de Langerhans, responsables de la producción y secreción de la insulina, la hormona que reduce los niveles de glucosa en sangre. El silenciamiento de PDX1 origina la pérdida de identidad y función de las células beta, que pasan a asemejarse a las células alfa, que están a cargo del aumento de los niveles de glucosa en sangre, lo que lleva a hiperglicemia y diabetes independientemente de la respuesta inmunitaria”.

Los resultados del CNIO podrían ayudar a avanzar los conocimientos sobre los efectos patológicos del virus causante de la actual pandemia con el virus SARS-CoV-2: “A semejanza de nuestras investigaciones sobre los enterovirus, algunas observaciones clínicas recientes han asociado SARS-CoV-2, el virus responsable de la Covid-19, a la aparición de diabetes en pacientes infectados”, explica Djouder. “Dado que el receptor de SARS-CoV-2 está presente en las células beta, sería interesante estudiar si este virus también altera la función de URI y silencia la expresión de PDX1 para afectar a la función de las células beta, promoviendo la diabetes”.

En base a sus resultados, los investigadores también sugieren que una posible estrategia preventiva y terapéutica podría ser utilizar, en combinación con terapias antivirales, inhibidores de la metiltransferasa de ADN, proteína responsable de la hipermetilación del genoma y el silenciamiento de Pdx1.

Es más, el equipo de Djouder ha demostrado que esta clase de inhibidores restaura la expresión de PDX1 y la tolerancia a la glucosa en ratones diabéticos. Algunos de estos inhibidores ya han sido licenciados para su uso clínico en tratamientos oncológicos, lo que podría acelerar su aplicación en estos casos. El trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Instituto de Salud Carlos III, la European Foundation for the Study of Diabetes, la Agencia Estatal de Investigación, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU.

Referencia: Bernard H, Teijeiro A, Chaves-Pérez A, Perna C, Satish B, Novials A,. Wang JP, Djouder N. Coxsackievirus B Type 4 Infection in ß Cells Downregulates the Chaperone Prefoldin URI to Induce a MODY4-like Diabetes via Pdx1 Silencing.Cell Reports Medicine, 2020.DOI:10.1016/j.xcrm.2020.100125

Maracaibo, martes 5 de agosto del año 2025


lunes, 4 de agosto de 2025

Microbios y el cerebro


Un estudio en ratones revela que existen en el intestino microbios que ayuda a regular el apetito y que forman parte de un sistema sensorial, una especie desexto sentido’ que permiten a los microbios intestinales comunicarse con el cerebro del individuo e influir en cuánto comemos y durante cuánto tiempo…

 

Parece ciencia-ficción… ¿Verdad? Pero sabemos que todos los organismos interpretan el mundo a través de los sentidos. La ciencia tiene cada vez más claro que los cinco más populares (oído, vista, tacto, olfato y gusto) son probablemente insuficientes para abordar todas las interacciones con el ambiente que nos rodea.

 

Una nueva investigación publicada en la revista Nature, ha descubierto ahora una especie de nuevo sexto sentido oculto, ubicado en el intestino. En concreto, en un estudio en ratones, científicos de la Universidad de Duke (Estados Unidos) han revelado que este sistema sensorial, que ellos definen como “un sentido neurobiótico”, permite una comunicación en tiempo real entre el cerebro y el microbioma, ese inmenso ecosistema de microorganismos que puebla el intestino y que es capaz de modular la salud y la enfermedad.

 

Según los investigadores, esa infraestructura sensitiva sirve para percibir lo que pasa en el entorno intestinal, detectar nutrientes y guiar las decisiones sobre el apetito. Pero, probablemente, esto solo sea el principio de una historia más larga que está aún por descubrirse: los científicos hipotetizan con que este sexto sentido puede ser una plataforma para entender en profundidad cómo el intestino detecta los microbios, y cómo estos influyen en el comportamiento (desde los hábitos alimenticios hasta el estado de ánimo) e, incluso, de qué manera el cerebro podría moldear el microbioma.

 

Diego Bohórquez, es investigador del Laboratorio de Neurobiología Intestino-Cerebro de Duke y autor principal del estudio. Él pensaba que el intestino no podía ser “un tubo muy pasivo que solo servía para digerir y absorber”. Para Diego, habían muchos cabos sueltos. “No se había explorado cómo es que el intestino sabe qué le ha llegado. Por ejemplo, una manzana o un vaso de leche son un universo de moléculas. Y el intestino tiene que reconocer y crear una representación inmediata para poder avisarle al cerebro de lo que le ha llegado”.

 

Esto lo explica Diego Bohórquez, como neurocientífico. Su hipótesis es que el cerebro y el intestino tienen “un sistema sensorial” para comunicar la información de lo que está pasando en ese ecosistema microbiano. Algo rápido, directo e independiente de la respuesta inmunológica o metabólica —mucho más lenta— que puedan provocar esos microbios. Y no estaba tan desencaminado: después de 15 años de investigación, Bohórquez y su equipo han logrado documentar cómo opera ese nuevo sentido que permite al cerebro responder en tiempo real a las señales de los microbios que viven en el intestino. “Es un sistema sensorial en el intestino que permite a las bacterias influenciar cuánto comemos y por cuánto tiempo”, sintetiza.


La correa de transmisión clave de este sexto sentido son los neurópodos, unas minúsculas células sensoriales que recubren el epitelio del colon. “De la misma forma en la que el ojo, para distinguir el color azul y rojo, tiene unas células neuroepiteliales —primas hermanas de los neurópodos—, que detectan fotones y mediante la longitud de onda nos ayudan a determinar si algo es rojo o azul, en el intestino tenemos células neurópodas que, en el caso de nutrientes, nos ayuda a detectar rápidamente las moléculas que hemos ingerido para guiar al cerebro y saber, no solo si comimos una grasa o una proteína, sino cuánto más necesitamos comer”, explica Bohórquez.


La investigación de Diego viene de lejos. Hace unos años, ya habían detectado que los neurópodos eran “esenciales” para que el organismo diferenciase, por ejemplo, entre azúcares y los edulcorantes y optase por consumir los primeros, que tienen un valor calórico, antes que otros endulzantes. Lo llamaron a eso un “sentido para los nutrientes”, que ayuda a guiar lo qué, comemos: los neurópodos eran capaces de transformar señales de los nutrientes en mensajes para el cerebro. Pero a los científicos todavía no entendían de qué manera el organismo respondía en tiempo real a los estímulos que surgían de los microbios intestinales.

 

Lo que han descubierto ahora con esta investigación es que cuando comemos, algunas bacterias intestinales liberan unas proteínas llamadas flagelina. Los neurópodos las detectan y, con la ayuda de un receptor (de nombre TLR-5), envían un mensaje al nervio vago, que es una ruta de comunicación fundamental entre el intestino y el cerebro. La señal que llega por ese canal al centro de operaciones del organismo es un aviso de que ya se ha comido suficiente. “Tenemos la idea de que los neurópodos detectan la flagelina e inmediatamente le avisa al cerebro y le manda una señal de que ya necesita dejar de comer. Es una forma de interfaz inmediata sensorial para que el cerebro pueda saber, no solo que nosotros comimos, sino que las bacterias también recibieron la cantidad suficiente de alimento”, reflexiona Bohórquez.

 

Para validar su tesis, los científicos sometieron a un grupo de ratones a una noche de ayuno y, al día siguiente, le administraron una dosis de flagelina directamente en el colon. La respuesta fue que los animales comieron menos. En cambio, el mismo experimento en otro grupo de roedores manipulados genéticamente a los que se les desactivó el receptor TLR-5, resultó en que los animales comían más y ganaban más peso.

 

“Se volvían obesos porque cada vez comían un poquito más y por más tiempo. Pero nos llevó mucho tiempo llegar a las conclusiones finales porque teníamos que demostrar que no era inmune ni metabólico y que en realidad existía un sistema neuronal sensorial para reconocer los patrones microbianos”, cuenta Bohórquez. Sus pesquisas demostraron que la flagelina, a través de ese circuito neurobiótico, lanzaba al cerebro señales para frenar el apetito. Sin embargo, cuando se cortaba esa ruta, el mensaje no llegaba y los ratones se volvía obesos.

 

Esto significaba que existía una influencia microbiana directa en el comportamiento alimenticio y Bohórquez defiende que, aunque su investigación está hecha en modelos animales, las ideas principales son perfectamente extrapolables a los humanos: “Tal vez puede haber algunas modificaciones del sistema sensorial, pero el principio básico es el mismo”.

 

Sus experimentos se han centrado en la flagelina de un género bacteriano concreto (Salmonella), pero el científico señala que este patrón molecular está conservado en muchas especies de microorganismos diferentes. Este sistema sensorial se activa incluso en animales libres de microbiota. Esto quiere decir que es constitutivo del animal, lo que sugiere que es un sentido muy antiguo y básico para que el intestino reconozca estos patrones moleculares microbianos y los comunique al cerebro”, abunda Bohórquez.

 

Su hallazgo, con todo, es solo “el primer peldaño” de una gran escalera que está por explorar. “Ahora acabamos de descubrir que el intestino, a través de los neurópodos, comunica al cerebro estos patrones moleculares. Pero eso abre la posibilidad a que otros patrones moleculares pueden estar causando cambios de comportamiento, de conducta, específicos en el cerebro”.

 

Clàudia Aràjol, médica en el servicio de Aparato Digestivo del Hospital de Bellvitge de Barcelona, considera también que esta investigación es “un hilo muy interesante del que tirar”. “Es un estudio fabuloso, con una metodología completa y resultados prometedores. Es el inicio de un nuevo camino en relación con el papel del microbioma en el control de la saciedad, el peso…”, “Hay que ver qué recorrido acaba teniendo en humanos, pero a nivel clínico, estos resultados pueden promover el estudio de diferentes fármacos para modificar la obesidad”…. Se abre un escenario de investigación inmenso.

 

Maracaibo, lunes 4 de agosto del año 2025

domingo, 3 de agosto de 2025

Cloud Atlas

 

Cloud Atlas en español El Atlas de las Nubes(2004), es la tercera novela del escritor británico David Mitchel.  Un libro que combina metaficción, ficción histórica, ficción contemporánea y ciencia ficción, con historias interconectadas en diferentes estilos de escritura que transportan al lector desde el remoto Pacífico Sur del siglo XIX hasta la isla de Hawái en un futuro postapocalíptico lejano.

El libro está formado por seis historias anidadas; cada una leída por el protagonista de la siguiente, progresando en el tiempo hasta la sexta historia central. Las primeras cinco historias se interrumpen, siempre en un momento crucial, y después de la sexta historia, las demás se resuelven en orden cronológico inverso. Esto puede sonar complicado, pero:  ¡Imagínese usted lo complejo que pudiese ser llevar este texto al cine! ¡Pero lo han logrado!

La película (en EspañaEl atlas de las nubes; en HispanoaméricaCloud Atlas: la red invisible) es un filme de ciencia ficción escrita y dirigida por Tom Tykwer (también compositor de la banda sonora) y las hermanas Lilly y Lana Wachowski, basandose en la novela homónima de 2004 escrita por David Mitchell y fue estrenada en Estados Unidos el 26 de octubre del año 2012.

OPINIONES: Keily Oakes, de la BBC , dijo que si bien la estructura del libro podría ser desafiante, "David Mitchell ha tomado seis historias muy diferentes... y las ha fusionado en una obra fantástica y compleja". Kirkus Reviews lo llamó "pura brillantez narrativa". Laura Miller, de The New York Times, lo comparó con el "crucigrama perfecto", en el sentido de que era desafiante de leer, pero aun así divertido. Hephzibah Anderson, de The Observer , lo llamó "emocionante" y comentó positivamente sobre los vínculos entre las historias. En una reseña para The Guardian , el ganador del Premio Booker AS Byatt escribió que brindó "un placer narrativo completo que es poco común". Jeff Turrentine, de The Washington Post , lo llamó "una adición altamente satisfactoria e inusualmente reflexiva al género en expansión de los 'libros de rompecabezas'". En su sección "Libros brevemente mencionados", The New Yorker lo llamó "virtuoso". El crítico literario marxista Fredric Jameson encontró que su nueva variante de la novela histórica , con tintes de ciencia ficción, ahora estaba "definida por su relación con el futuro tanto como con el pasado". Richard Murphy dijo en Review of Contemporary Fiction que Mitchell había tomado valores centrales de sus novelas anteriores y se había basado en ellos.

Resumen de las 6 historias 1: El diario del Pacífico de Adam Ewing. Comienza en el Sur del océano Pacífico, en 1849. Adam Ewing, un abogado estadounidense de San Francisco durante la fiebre del oro de California, ha llegado a las islas Chatham para un acuerdo comercial con el reverendo Gilles Horrox. Es testigo de la paliza dada a un esclavo moriori, Autua, que se esconde en la embarcación de Ewing, y lo convence para mantenerlo oculto, entonces Ewing aboga por él para que se uniera a la tripulación como un hombre libre. Mientras tanto, el Dr. Henry Goose lentamente envenena a Ewing, con el objetivo de robar sus objetos valiosos alegando que era la cura para un gusano parásito,

2- Cartas desde Zedelghem. Cambridge (Inglaterra) y Edimburgo (Escocia). En 1936, Robert Frobisher, un joven músico británico que es bisexual, encuentra trabajo como un copista para el famoso compositor Vyvyan Ayrs, lo que le permite el tiempo y la inspiración para componer su propia obra maestra, el Sexteto del atlas de las nubes. Una vez terminada esta, Ayrs quiere atribuirse el mérito de la obra, y amenaza con exponer el pasado escandaloso de Frobisher si no cumple. Frobisher se suicida poco antes de que llegue su amante, Rufus Sixsmith.

 3- Semivida: el primer misterio de Luisa Rey. San FranciscoCalifornia, 1973. Luisa Rey es una periodista que por casualidad se encuentra con un viejo Sixsmith, ahora ya es un físico nuclear. Rey apunta hacia Sixsmith por una conspiración en relación con la seguridad de un reactor nuclear nuevo, pero este es asesinado por el sicario Bill Smoke antes de que pueda darle a Luisa Rey el informe que lo demuestra.

4-El horrible calvario de Timothy Cavendish. Reino Unido, 2012. Timothy Cavendish, un editor de 65 años de edad, tiene un golpe de suerte cuando Dermott Hoggins, el autor gánster cuyo libro él ha publicado, tristemente asesina a un crítico y es enviado a la cárcel. Cuando los socios del autor amenazan la vida de Cavendish para conseguir parte de los beneficios, Cavendish se dirige hacia su hermano Denholme por ayuda. Su hermano lo engaña y lo convence de esconderse en un asilo de ancianos, donde es retenido en contra de su voluntad y maltratado por la enfermera tirana Noakes.

5-Una oración de Sonmi-451. Neo SeúlCorea, 2144. Sonmi-451, una mujer fabricada por ingeniería genética (clon) que trabajaba en un restaurante de comida rápida, es entrevistada antes de su ejecución. Ella relata cómo fue liberada de su vida de servidumbre por el comandante Hae-Joo Chang, miembro de un movimiento rebelde conocido como Unión. Mientras está en la clandestinidad, ve una película basada en la aventura de Cavendish. Los rebeldes de la Unión le revelan que las clones como ella son sacrificados y «reciclados» como alimento para clones futuros.

6-El cruce de Slusha, y todo lo que vino después). Islas Hawaianas, en una tierra posapocalíptica, en 2321 (106 años después de la Caída). Un nativo, de nombre Zachry, lleva una vida primitiva después de que la mayor parte de la humanidad muriera en la llamada “Caída”, acechado por constantes visiones de un “diablo”, conocido por su gente como Old Georgie (Viejo Georgie). Este diablo parece alguna clase de entidad olvidada que existe solo dentro de la mente de Zachry. Después de que su cuñado fuera asesinado por el líder caníbal de la tribu rival kona, Georgie se le aparece seguidamente en varias visiones para manipularlo y hacerlo sucumbir al miedo. Luego de un tiempo, Zachry es visitado por Meronym, un miembro de los "Prescientes", los últimos sobrevivientes de una civilización tecnológicamente avanzada. A cambio de salvar a su joven sobrina envenenada, Zachry accede a guiar a Meronym a través de las montañas hasta el Mauna Kea en busca del "Cloud Atlas", una estación de comunicaciones desde donde se podría enviar un mensaje de ayuda a la gente que dejó la Tierra y que ahora vive en otros planetas colonizados…

Cloud Atlas es una película ambiciosa pero su extensa narrativa resulta a la vez demasiado recargada. Es una película hermosa, pero desafortunadamente, es una película muy larga que intentó abarcar demasiado en sus tres horas de duración. Tom Hanks, Halle Berry, Jim Sturgess, Doona Bae, Hugo Weaving, Hugh Grant, Jim Broadbent, Ben Whishaw y James D'Arcy protagonizan múltiples papeles en seis narrativas distintas pero entrelazadas. La película acierta, en momentos de auténtica emoción y belleza.

El aspecto visual es abrumador y las interpretaciones, a menudo son excelentes, pero hay demasiadas historias para tres horas, y aun así, se hacen demasiado largas. La ambición es encomiable, pero la ejecución se queda corta. Es lo que podríamos llamar una "película de cine", algo como Avatar que también es grande y visualmente conmovedora, la película es, buena, pero no excelente. El Atlas de las Nubes resulta ambicioso, épico, encantador y un completo desastre a la vez. Algo que supera con creces a muchos de sus filmes contemporáneos.

Maracaibo, domingo 3 de agosto del 2025

sábado, 2 de agosto de 2025

Rebelión en la NASA

 

Cientos de trabajadores han firmado una carta de protesta contra los recortes del presidente Donald Trump. La misiva, que advierte de “terribles consecuencias para la agencia”, ha sido apoyada por 20 premios Nobel. En las horas siguientes a su publicación, más de 20 premios Nobel como Carolyn Bertozzi y Ardem Patapoutian se han adherido al manifiesto, junto con otros relevantes científicos y miembros de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. La directora del mayor centro de ciencia espacial de EE UU, ha dimitido.

“Nosotros discrepamos” repiten, una y otra vez, casi 300 trabajadores y ex-trabajadores de la NASA durante una carta abierta dirigida a Sean Duffy, secretario de Transportes de EE UU, a quien recientemente Donald Trump ha nombrado jefe interino de la agencia espacial tras rechazar a un hombre de confianza de Elon Musk.

Los firmantes del manifiesto han advertido a Duffy contra los duros recortes al presupuesto de ciencia de la agencia que la Casa Blanca pretende reducir a la mitad porque eso supone una amenaza que “compromete la seguridad humana, desperdicia recursos públicos, debilita la seguridad nacional y socava la misión central de la NASA”. Además de advertir de esas “terribles consecuencias para la agencia y para el país” de los recortes que pretende hacer el presidente de EE UU, los califica de “arbitrarios” y critica que se intente llevarlos a cabo “en contra del mandato del Congreso”, que es quien decide los presupuestos de la NASA.

En un momento en el que las críticas a Trump parecieran tener fulminantes consecuencias, los empleados de la agencia espacial recuerdan un reglamento de la agencia espacial que les permite expresar a su jefe una discrepancia formal cuando creen que una decisión contraviene el interés de la institución. También se intentan proteger recalcando que el estatuto de la NASA fomenta que haya esa diversidad de opiniones, sin miedo a despidos y represalias. No obstante, 156 de los firmantes del manifiesto lo han hecho de forma anónima.

El escrito se ha denominado Declaración Voyager en honor de las sondas espaciales Voyager 1 y 2, lanzadas en 1977 para estudiar los grandes planetas del exterior del sistema solar y que todavía se comunican con la Tierra tras haber salido al espacio interestelar. Son los dos mayores iconos de la exploración científica del espacio. Y misiones de ese tipo ya no serán posibles si la NASA aplica los recortes propuestos por la Casa Blanca, lamentan los firmantes.

La carta denuncia que los empleados están siendo presionados para tomar medidas dañinas contra la propia agencia. Y ponen como ejemplo cancelar ese tipo de misiones de sondas robóticas de exploración científica o como llevar los recortes de presupuesto al sistema de Autoridad Técnica de la NASA, diseñado para garantizar la seguridad de los astronautas en las misiones espaciales tripuladas y para aprender de accidentes como el desastre del Columbia. “Nosotros discrepamos”, añaden los firmantes de la Declaración Voyager a cada una de esas medidas, entre las que están la cancelación de participación en misiones internacionales de cooperación en el espacio, los despidos generalizados de trabajadores y los recortes indiscriminados en las áreas de investigación científica y aeronáutica.

El manifiesto denuncia también “la cultura del silencio” que la dirección de la agencia espacial ha implantado en los últimos seis meses, desde el regreso al poder de Donald Trump. Horas después de la publicación de esa carta abierta, también ha sido interpretada en clave de rebelión la dimisión de Makenzie Lystrup, directora del Centro Goddard de Vuelo Espacial. El Goddard es el mayor centro de investigación científica de la NASA, y en él se han creado los telescopios espaciales Hubble y James Webb, que han llevado a otro nivel el conocimiento humano del universo, gracias al uso de estos dos instrumentos por parte de la comunidad científica internacional.

A pesar de que Lystrup no ha manifestado directamente ninguna crítica en su carta de dimisión, sí ha defendido los más recientes logros científicos de su centro de investigación, tanto en el campo de la observación de la Tierra como el de la exploración del sistema solar. Ese tipo de trabajos de la NASA son los que están ahora en cuestión. Y a ella le correspondía aplicar despidos masivos y cancelar misiones críticas para el Centro Goddard, uno de los más afectados por los recortes que quiere imponer Trump. Con su dimisión, Lystrup renuncia a participar en ese rápido volantazo a la NASA que los firmantes de la carta sí denuncian abiertamente.

Otro icónico centro científico de la NASA muy afectado por los recortes es el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés), donde se crearon las sondas Voyager. Su directora también decidió dejar el cargo el pasado 7 de mayo, poco después de conocer los planes de la Casa Blanca de reducir a la mitad el programa científico de la agencia espacial de EE UU. Trump estaba decidido entonces a reorientar la NASA para convertirla en una agencia de viajes espaciales tripulados, destinándola a abrir camino para que el magnate Elon Musk pudiese cumplir su sueño de colonizar Marte. Para ello, contaba con Jared Isaacman —astronauta privado, socio de Musk y también multimillonario— al frente de la agencia espacial. Trump retiró a Isaacman como su candidato a dirigir la NASA y, en menos de una semana, se produjo una explosiva ruptura entre Trump y Musk.

A falta de un nuevo candidato para que asuma la dirección de la agencia espacial, Trump designó el pasado 10 de julio como jefe provisional de la NASA a alguien de su máxima confianza: Sean Duffy, que es el Secretario de Transportes en el Gobierno de EE UU. Sin ninguna experiencia previa relacionada con el espacio ni formación científica, Duffy —un abogado que se hizo famoso en reality shows de televisión—, encaja en la visión de Trump de una NASA enfocada en el transporte de astronautas hacia Marte y más allá. La prioridad ahora es aparcar las investigaciones científicas —realizadas principalmente por sondas, robots y telescopios espaciales— que han centrado la atención de la agencia espacial de EE UU durante las últimas décadas.

Sin embargo, Trump no lo va a tener fácil para transformar la NASA y apartarla de su misión. La rebelión iniciada por 300 trabajadores en la Declaración Voyager se suma a la resistencia activa en el Senado de EUA. El nombramiento interino de Duffy llegó solo unos días después de que un grupo de senadores, encabezados por el texano y republicano Ted Cruz, le colaran al presidente Trump una enmienda que le obliga a seguir pagando cohetes y estaciones espaciales en la Luna, de los que Trump quería prescindir cuanto antes para centrarse en Marte. La fabricación de esas astronaves es fundamental para la economía de varios estados como Texas y Alabama, gobernados por el mismo Partido Republicano al que pertenece Trump.

Un proyecto de ley de gastos que acaba de redactar el Senado sí incluye fondos para múltiples misiones científicas de la NASA que los recortes planeados por Trump pretendían cancelar. El proyecto de ley incluye, para programas científicos de la NASA en 2026, aproximadamente lo mismo que en 2025: 7.300 millones de dólares, casi el doble de los 3.900 millones que propone la Casa Blanca. La resistencia de esos senadores da una nueva esperanza a los trabajadores de la NASA implicados en misiones de las sondas Mars Odyssey —la más antigua que sigue operando en Marte—, la Juno —que está en Júpiter desde 2016— o la New Horizons, que atraviesa ahora el cinturón de asteroides de Kuiper, tras haber estudiado Plutón. Según el reciente informe del Senado, no todo vale: “Las cancelaciones de esas misiones, sin justificaciones claras, pueden obstaculizar el progreso científico y el liderazgo de los Estados Unidos en el espacio”.

Revisado en Maracaibo, para lapesteloca el sábado 2 de agosto del año 2025

viernes, 1 de agosto de 2025

Tiembla en Kamchatka


Anteayer, el 20 de julio, 2025, un potente terremoto se produjo frente a las costas de la península rusa de Kamchatka de la cual hablamos en este blog (lapesteloca) el 12 de marzo de 2021, donde existen unos 160 volcanes, de los cuales 29 de ellos se encuentran activos. El terremoto desato una alerta de tsunami en gran parte del océano Pacifico y se emitieron órdenes de evacuación para amplias zonas donde se preveía que impactarían las olas. Afortunadamente las olas en Hawái y en California no fueron tan grandes y ya algunos países han levantado la alerta, pero esta y tempranamente es fundamental para evitar perdidas humanas.

La cadena de volcanes en 1997 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y Kamchatka se ha convertido en un manantial de nuevos minerales, que los científicos han ido estudiando en los últimos años. En la ladera del volcán Tobalchick, en actividad, el hallazgo de la petrovita, un mineral que puede ayudar a abaratar los costos de la producción de las baterías eléctricas y otro mineral nuevo descubierto en Kamchatka en 2016 es el nataliyamalikite.

La actividad volcánica en Kamchatka es conocida con el nombre de “Anillo de Fuego del Pacífico", Los gases y minerales que están en lo profundo de la tierra son extraídos por la actividad de los volcanes y se mezclan con el agua a una temperatura extremadamente alta, particularidad que en “el valle de los géiseres”, es única en el mundo. En la universidad en Australia, una de las analistas -Natalja Malik, descubrió, en un microscopio electrónico, que había una nueva composición mineral en las muestras distintas al talio y por ella se le dio el nombre a “el nataliyamalikite”.

"El átomo de cobre en la estructura cristalina de la petrovita tiene una coordinación inusual y muy rara, con siete átomos de oxígeno"…"La petrovita tiene una estructura porosa que en su interior está conecta por canales, que, al ser atravesados por pequeños átomos de sodio, tiene potencial para la conductividad de las baterías de iones", señaló Kulakov, director adjunto del Instituto de Geología y Geofísica de la Academia de Ciencias de Rusia.

El Bolshaya Udina es un estratovolcán ubicado en el centro del grupo montañoso Kliuchevskoi en la península rusa de Kamchatka. Ivan Kulakov, también explicó que el principal problema con el Udina es la acumulación de materiales que ha venido sufriendo a lo largo de los siglos. El volcán Bolshaya Udina, se creía extinto en la península de Kamchatka, pero entró nuevamente en actividad. No sabe cuándo fue la última vez que entró en erupción, pero y ahora los expertos temen que podría producir un evento "similar" al que destruyó Pompeya y Herculano hace casi 2.000 años.

Kamchatka es también el nombre de una película argentina-española de 2002 dirigida por Marcelo Piñeyro y protagonizada por Ricardo DarínCecilia Rothcon un guion escrito por Piñeyro y Marcelo Figueras, quien luego adaptó el guion a una novela del mismo nombre. La película fue seleccionada para representar a la Argentina en los Premios Oscar del año 2002 en la categoría Película en Lengua Extranjera.

Los sucesos están vistos desde los ojos de Harry (Matías del Pozo), el hijo mayor de 10 años, de la pareja que interpretan Darín y Roth. El niño como los demás va a la escuela, pero todo cambia cuando en 1976 los militares toman el control del país y comienzan las persecuciones. Los padres deciden esconderse y Harry percibe todo lo que está sucediendo mediante códigos que comparte con sus padres. Todo sucede durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) en la Argentina. Ante el horror de las desapariciones y asesinatos cometidos por los militares, una familia encabezada por un abogado (Darín) y una química (Roth) vinculados con la resistencia a la dictadura cambia sus nombres y decide recluirse en una finca alejada de la ciudad.

Kamchatka es también un juego de mesa sobre temas de geografía que Harry juega intensamente con su padre para distraerse. Entretanto, también se entusiasma leyendo un libro que ha hallado en la finca, sobre Harry Houdini, el escapista a quien a quien el niño le hace ilusión imitar. Harry tiene un hermano menor, a quien le dicen “enano” y aunque lo que ambos desean es jugar y hacer travesuras, el misterio de lo que sucede, no lo terminan de entender pues sus padres han preferido dolorosamente que sus hijos no se enteren de lo que realmente sucede en su patria, la República Argentina.

Maracaibo, viernes 1 de agosto, del año 2025