Berenice
de Cilicia, también es conocida como Julia Berenice. Ella fue una princesa
judía, hija de Herodes
Agripa I y Cypros, y hermana del rey Herodes Agripa II, reina cliente del Imperio romano durante la
segunda mitad del siglo I. La Guerra en
Judea y la vida del emperador Tito, y en particular su relación con la
reina Berenice, ha
inspirado a muchos escritores y artistas a lo largo de los años. Cuando el
eperador Tito murió, dos años después, Berenice desaparece de la documentación
histórica.
Berenice pertenecía a la dinastía herodiana, que gobernó
en la provincia romana de Judea entre
39 a. C. y 92 d. C. Existen escasos datos sobre su vida, que
han llegado a través de Flavio Josefo,
quien narró la historia del pueblo judío y
describió la gran rebelión judía de año 67.
En las historias de Flavio Josefo se encuentran
menciones sobre Berenice e igualmente en Tácito, Juvenal, Dion Casio y en
Suetonio, también se encuentran menciones sobre
Berenice. Después de una serie de matrimonios fallidos
en los años 40, Berenice pasó
gran parte del resto de su vida en la corte de su hermano Agripa II, entre
rumores de una relación incestuosa entre
ellos.
En los Hechos de los Apóstoles,
también se la nombra y desde el Renacimiento se ha hizo famosa por su
tumultuosa vida amorosa, reputación que comenzó a partir de los antiguos
autores romanos quienes se hicieron eco de la desconfianza contemporánea hacia las
princesas orientales.
Berenice
nació en 28, era hija de Herodes
Agripa y Cypros, era bisnieta de Aristóbulo IV y
tataranieta de Herodes el
Grande. Su hermano mayor era Herodes Agripa II (nacido en
el 27), y sus hermanas menores eran Mariamna (en
el 34) y Drusila (en el 38). Según Josefo,
también hubo un hermano más joven, llamado Druso, que murió antes de entrar en
la adolescencia. Su familia era
parte de lo que se conoce como la dinastía herodiana, que gobernó
en la provincia de Judea entre el año 39 a. C. y el
92 d. C.
Josefo habla de tres breves matrimonios de Berenice, el primero en algún
momento entre el año 41 y 43, con Marco Julio Alejandro, hermano de Tiberio Julio Alejandro e
hijo de Alejandro el Alabarca de Alejandría. En el
año 44, MarcoJulio murió tempranamente, y ella se casó con el hermano de su
padre Herodes de
Calcis, de quien tuvo dos hijos, Bereniciano e Hircano.] Cuando él murió en 48, ella vivió con su hermano
Agripa durante varios años, hasta que ella se casó con el rey de Cilicia, el rey de Cilicia, que se llamaba Polemón II, a quien luego
abandonó.
Según
Josefo, Berenice requirió este matrimonio para disipar los rumores de que ella
y su hermano tenían una relación incestuosa,
y a Polemón se le persuadió para que accediera a esta unión debido
principalmente a la riqueza de ella. Sin embargo, el matrimonio no duró y ella
pronto volvió a la corte de su hermano. Josefo no
es el único escritor antiguo que sugiere la existencia de una relación incestuosa
entre Berenice y Agripa. Se desconoce si esto era cierto o no. Berenice realmente
pasó gran parte de su vida en la corte de Agripa, y según todos los relatos
compartieron un poder casi idéntico. Los rumores populares pudieron verse
alimentados por el hecho de que el propio Agripa nunca se casó.
Berenice
fue una reina cliente, a la que se le
permitía gobernar partes del Imperio Romano en lo que hoy es Siria.
Los Hechos de los Apóstoles señalan
que esta fue la época, en el año 60, cuando Pablo de
Tarso apareció en su corte de Cesarea. En 64 cuando todavía era
Nerón el emperador, nombró a Gesio Floro como procurador de la provincia
de Judea, y fue durante su administración, cuando los judíos fueron
sistemáticamente discriminados en favor de la población griega de la región.
Las
tensiones pronto escalaron hasta el desorden civil cuando Floro saqueó el
tesoro del Templo de Jerusalén bajo el disfraz de los impuestos imperiales. Tras las revueltas,
los instigadores fueron arrestados y crucificados por
los romanos. Abrumada por el trato a sus compatriotas, Berenice viajó a
Jerusalén en el 66 para hacer personalmente una petición a Floro para que
dejase tranquilos a los judíos, pero él no sólo rechazó otorgarle lo que le
pedía, sino que la propia Berenice casi resulta muerta durante las escaramuzas
en la ciudad. Del mismo modo, el ruego que hizo al legado de Siria, Cayo Cestio Galo, no obtuvo
respuesta.
Para evitar que la violencia judía se agravara, Agripa reunió a la población y les lanzó un lacrimoso discurso en compañía de su hermana, pero los judíos abandonaron la ciudad y marcharon a Galilea donde más tarde se entregaron a los romanos. El emperador Nerón nombró entonces a Vespasiano para que aplastara la revuelta, quien llegó a Judea con las legiones Quinta y Décima en el año 67. Llegaría su hijo Tito quien llevaba consigo la legión Decimoquinta, y con una fuerza de sesenta mil soldados profesionales, los romanos rápidamente barrieron Galilea y para el año 69 marcharon sobre Jerusalén. Fue en esta época cuando Berenice conoció y se enamoró de Tito, que tenía once años menos que ella.
En un
momento posterior del año 69, (el Año de los cuatro emperadores -Galba, Otón, Vitelio
y Vespasiano) Berenice usó toda su riqueza e influencia para apoyar a
Vespasiano en su campaña para convertirse en emperador y el 21 de diciembre del
69, cuando Vespasiano fue declarado emperador y Tito quedó en Judea para terminar
de aplastar la rebelión, una guerra que acabó en el 70 con la destrucción
del Segundo Templo y el saqueo de Jerusalén, con
aproximadamente un millón de muertos y 97.000 cautivos. Tito volvió a Roma triunfante,
para ayudar a su padre en el gobierno, mientras que Berenice permaneció en
Judea.
Pasaron
cuatro años antes de volverse a reunir, cuando ella y Agripa fueron a Roma en
el año 75 y Berenice reanudó su relación con Tito, viviendo con él en palacio y
supuestamente actuando en todo momento como una esposa. Berenice estaba en la cumbre de su
poder en esta época, y se puede demostrar cuán influyente era. El pueblo romano
no obstante, percibió a esta reina oriental como una extranjera molesta, y
cuando la pareja fue denunciada públicamente por los cínicos en el teatro, Tito cedió a la
presión y la alejó de Roma.
Con el
ascenso de Tito al trono imperial en el año 79, ella volvió a Roma, pero
rápidamente la despidieron, dentro de un número de medidas populares de Tito
para restaurar su reputación con el pueblo. Es posible que él pretendiera
llamarla de nuevo en un momento más conveniente.] Sin embargo, después
de un reinado de sólo dos años, Tito murió de repente el 13 de septiembre del
año 81 y no se sabe qué ocurrió después con Berenice tras su última despedida
de Roma. Sus aspiraciones como potencial emperatriz de Roma han llevado a que
se la describa como “una Cleopatra en
miniatura”
Esta historia viene al blog, por cuanto desde el siglo XVII hasta la época actual, ha
habido una larga tradición de obras de arte (novelas,
dramas, óperas, etc.) dedicadas a Berenice y su relación con el emperador
romano Tito. Berenice es uno de los personajes más atractivos de la Antigüedad,
y a él dedicaron en mayor medida obras Corneille, Racine y Mozart.
Se muestra aquí el anuncio de una “Tragedia” de Racine una obra
teatral del año 1671.
Revisado para lapesteloca en Maracaibo, el día jueves 5 de
marzo del año 2026