Vamos a referirnos a ciertas sustancias
químicas que actúan como mensajeros en el cerebro… Antonio Rodríguez-Moreno y Rafael Falcón-Moya, quienes aparecen aquí
retratados, son investigadores del Laboratorio de Neurociencia Celular y
Plasticidad de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), y han participado en
un estudio internacional sobre las dianas cerebrales de distintos
endocannabinoides, que actúan específicamente sobre células diferentes
(neuronas o astrocitos). Este trabajo fue publicado en la revista Nature Neuroscience, el 27 de enero de este
año 2026.
El sistema endocannabinoide (SEC) está formado
por un grupo de lípidos neuromoduladores y sus receptores cannabinoides endógenos localizados en los sistemas nerviosos central y
periférico de los mamíferos. Conocido como el «propio sistema cannabinoide del
cuerpo», el SEC está involucrado en una variedad de procesos fisiológicos,
incluyendo el apetito, sensación al dolor, efecto placebo, humor y mediando los efectos psicoactivos del cannabis.
Para comprender
mejor este asunto, señalaremos que el sistema endocannabinoide del cerebro
tiene funciones muy importantes en procesos como la plasticidad cerebral y en
el comportamiento. El estudio de Nature,
fue liderado por la Universidad de Minnesota y en él participaron otros grupos
de investigación de Estados Unidos, China, Francia y Holanda, y la idea era
observar cómo era que distintos endocannabinoides actuaba sobre células
diferentes.
Pero… ¿Qué es un canabinoide? Canabinoide es un compuesto orgánico lipídico perteneciente
al grupo de los terpenofenoles, que se une a los receptores cannabinoides en el
organismo humano. Se conocen tres tipos de cannabinoides: 1-los fitocannabinoides sintetizados
naturalmente por la planta de cannabis; 2- los cannabinoides-endógenos o endocannabinoides (eCBs),
producidos por organismos animales y por el cuerpo humano (v.g., anandamidas.);
y 3-los cannabinoides sintéticos o neocannabinoides,
compuestos similares generados en laboratorio. Uno de los cannabinoides más
conocidos es el delta-9-tetrahidrocannabinol que es el ingrediente
psicoactivo principal de la marihuana.
Resulta que, desde
hace años se conoce que en el cerebro existen dos tipos de sustancias
cannabinoides producidas por el mismo cerebro (endocannabinoides) denominadas 2-araquidonil-glicerol (2-AG) y anandamida (AEA). Estos
endocannabinoides ejercen su acción activando proteínas situadas en la membrana de distintas células (neuronas y
astrocitos) denominados receptores de cannabinoide CB1.
Las neuronas en el cerebro que están conectadas entre sí por los neurotransmisores que son moléculas
llamadas agonistas que se mueven de
una neurona a otra a través del ínfimo espacio que hay entre ellas, la
sinapsis. En el caso del sistema endocannabinoide,
estos receptores se denominan CB1 y CB2. Los receptores CB1 se encuentran
principalmente en el cerebro. Los receptores CB2 se encuentran en todo el
cuerpo. Pero hay más
receptores cannabinoides en el cerebro que cualquier otro tipo
de receptor neuronal. Si los agonistas son las llaves, los receptores son las
cerraduras. Se puede pensar en las neuronas como en piezas de Lego, con los
ejes como agonistas y las planchas con agujeros como receptores. El sistema
endocannabinoide solo puede funcionar si las piezas encajan entre sí.
Los investigadores
han estudiado porqué el cerebro produce distintos endocannabinoides y no sólo
un tipo; y si todos tienen la misma acción actuando sobre receptores CB1. Para determinarlo, se ha usado una
combinación de distintas técnicas: registros electrofisiológicos de neuronas
del hipocampo; técnicas de imagen usando microscopía de dos fotones; varias
aproximaciones optogenéticas y farmacológicas y uso de diversos ratones
mutantes. Se han obtenido registros electrofisiológicos de neuronas y
astrocitos y se han medido los niveles de calcio de los astrocitos.
Los resultados
obtenidos muestran que 2-AG activa de forma selectiva los receptores de
endocannabinoide que están en las neuronas y no en los astrocitos; y que AEA
activa receptores de endocannabinoide que están en los astrocitos y no en las
neuronas, regulando procesos específicos en cada tipo celular, incluida la
plasticidad cerebral por activación de receptores CB1 de los astrocitos.
Antonio
Rodríguez-Moreno, catedrático de la UPO, destaca la importancia de estos
resultados de cara a futuros estudios cerebrales sobre la acción fisiológica de
los cannabinoides al tener que determinar si estos actúan sobre neuronas o
astrocitos. Este descubrimiento pone de manifiesto que distintos
endocannabinoides activan diferentes tipos celulares del cerebro, descubriendo
el significado fisiológico de la existencia de dos tipos de cannabinoides
producidos por el cerebro.
Este avance, aunque
solo detallemos superficialmente su importancia abre nuevas vías para
comprender mejor el funcionamiento del cerebro y para el desarrollo futuro de
estrategias terapéuticas más precisas basadas en el sistema endocannabinoide.
Maracaibo, domingo 1 de febrero del
año 2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario