miércoles, 8 de abril de 2015

Bandido. Novela de Quintero Weir





“BANDIDO”
Con la novela “Bandido” de José Quintero Weir, profesor de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia,  el Movimiento Poético de Maracaibo y su editorial “Ediciones del Movimiento”, dice inaugurar una nueva propuesta “transgenérica y temática” denominada “COLECCIÓN  DESTINOS” con la cual se “aspira rescatar voces, diversas y heterogéneas, que sean confluentes buscando a través de registros poéticos, para lograr una definición desde lo humano y lo cotidiano hasta lo maravilloso  del ser, y siempre usando el lenguaje como brújula”.
La novela “Bandido”, ya publicada en México, según lo expresa su autor, fue concebida como “una trocha mágica” para escapar de la realidad y del desencanto de esperar por las llamadas políticas culturales del Estado. La novela es un canto de amor y rebeldía sobre las ilusiones de un niño en el tránsito hacia la adolescencia cohabitando en el ambiente inhóspito de un barrio donde las rencillas de matones armados y contrabandistas lo obligan a soñar con poder llegar a ser él igualmente un bandido, uno bueno, que pueda ser el protagonista de las vivencias que se suceden en su entorno.
Quintero Weir escribe desde el lenguaje sencillo, coloquial y sentido de un niño enamorado de Zenaida, niña vecina de ojos verdes, de su madre y de su padre apodado el chino, de sus amigos, Rubén, Duglas, y Omar, jugadores de pelota, y del sufrido vecindario donde cohabitan los bandidos. Los buenos, como Simón y los malos como Albertico. En un ambiente de matones y contrabandistas donde se suscitan varios asesinatos como episodios naturales de la azarosa vida de la barriada, donde se padece por los bandidos que andan por allí, y se la pasan echando tiros, sin embargo pueden disfrutar con  la llegada de las lluvias, con la fabricación de los dulces de la abuela, con bañarse en el jagüey, o soñando siempre con llegar a ser un “bandido bueno” y hasta pensar en casarse con Zenaida para llevarla a la casa de las palomas.
Aplaudimos el uso del lenguaje coloquial de la región en esta interesante novela, que se presenta desde la visión de un niño, sin antecedentes que podamos recordar en la literatura zuliana, aunque en lo relativo al uso del lenguaje, podemos referirnos como un precedente a la novela de Víctor Fuenmayor “Que tengo yo contigo” (publicada en Maracaibo por la Comisión Presidencial para el Bicentenario del Natalicio del General Urdaneta, en 1988), donde igualmente destaca el lenguaje coloquial zuliano. Podemos recordar otras novelas donde el lenguaje zuliano ha sido igualmente utilizado, como “Turbio Fontanero” de Alexis Fernández Quintero (recientemente re editada por El perro y la rana Edts, 2009), o las novelas de Blas Perozo Naveda (“Maracaibo City”, “Tierra de cascabeles” y “Mala lengua”, reeditados por elotro@elmismo Edts, Mérida, en 2001), “El canto de alcaraván” de Rafael Araujo Otero(Secretaria de Cultura de la Gobernación del Edo Zulia, 1998), y “La Peste Loca” de quien suscribe (Jorge García Tamayo publicado por la Secretaría de Cultura de La Gobernación del Zulia en 1998), una novela de la que se ha dicho que el protagonista de la misma es, el lenguaje
La novela “Bandido”de Quintero Weir, protagonizada por un niño nos ha valido para recordar a “El Capitán Kid” de Salvador Garmendia, donde “el cachorro” y su primo Alí, viven y sueñan en un entorno menos traumático que el del jovencito que desea ser un “Bandido bueno”, y aunque en la novela de Garmendia es el cachorro su protagonista quien habla es el escritor y utiliza un lenguaje poético que logra crear un ambiente irreal alrededor de los sueños con el Capitán y los piratas, ensueños que llevan al cachorro y a su primo Alí a vivir una gran aventura. 
Existen otras novelas que se enuncian desde la visión de un niño, y creo que vale la pena mencionar “Un mundo para Julius” de Alfredo Bryce Echenique, ya que esta es una fantástica historia nacida en la eépoca del boom de la literatura latinoamericana.  Julius, un niño de la sociedad peruana quien vive en un palacio, donde su padre  murió cuando él tenía año y medio, con una madre que le dice “darling” y su padrastro, con sus hermanos y especialmente, con sus criados de un nivel social muy diferente. Para cerrar esta breve secuencia no se puede obviar el atrevimiento de William Faulkner al escribir el primer capítulo de “El ruido y la furia” desde la mente de Benjy, un ser de más de 30 años con la mente de un niño de tres años.
Este comentario puede valer para regresar al tema de la escritura utilizando nuestro leguaje vernáculo con los modismos que conocemos, si así lo requieren los personajes. De allí que a continuación, les asomo una muestra de algunas de las palabras o frases coloquiales usadas en “Bandido” por Quintero Weir.

De la novela “BANDIDO” de José Quintero Weir

Encalamoco
Boca floja
Se atapuza
Se margülle
Se batuquea
El jagüey del fondo
Arriba del copito
Está pringando
Cuando pringa así
Ve que molleja
Me despavilo
Yo me le arreguindé
Vos lo que estáis es loco
Jalando las cabulleras
Mamarúo
Vai vení
Bértiale
Vos si bateáis choreto
Te salió cachituerta
Nos margüllimos
Un sol cachúo
El guachimán
Las chiritas
Un chocorocoy
Me convidaron
Me estoy en la hamaca
Viene y busca
Cuando menos se percata
Era para puro ver
Se afloja con medio
Porque pasa que
Yo vengo y salgo
El montón de gente
Viene y me regaña
No se percata
Se pone mostrenco
La hora del burro
Vueltarrinquines
Me encaramo por el bahareque
Allí voy a parar
Salí volando
la mamaderita de gallo
Va y me busca la lengua
Un coñoemadre embustero
Estoy en el copito
Estamos de malas
No más salimos
Le dieron matica de café
Estarme por ahí
La bulla de la lluvia
Yo cojo por esos lados
Se le va encima
Sois la muerte en coco
En un tris
Jugar de a cobres
Nos agarramos
Al cabo sí
Un ojo de taparita
Viniendo a ver
Es que resulta que
A las dos pasadas
Me da cosa
De tan grande que es
Por diosito y mi madre
Está puro atendiendo
Coñoemadre
Ya vais a ver
Va y se sienta
Se le pasa
Viene y se para
Después que coma
Lo puede desatascar
Fue para que su hermano
Se disponen a alistarse
Ni el polvito se les ve
Me entra una tribulación
Se le pegó atrás
Lo mira de lejitos
Se le va encima
Un ramalazo
Las burusitas
El polero
La mortuoria
El capacete
Como tapita de corcho
Me echan una pela
Turulato 
Elevar petacas
Una cursería
Estar cagao
Una chocita
Desparrame
Un ratico
Boquiabierto
Esmollejaos
Atribulaos
Medio cagao
A la be!
Los marullos
Una arrojadera
A lo mejor
Un clinche y un clinchazo
Me esmacheto
Andá vete
Pringamosa y guasáraba
A que mi abuela
Cotizas mojaneras    
                                                       Bai móntate   
Tenéis fogaje                                                                          
Dale una colita  
Están arrumaos
 Estáis arisco
Se está desmigajando 
¿Y vos que vais a ser cuando seáis grande?                    


Jorge García Tamayo
Enero, 2015.

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