viernes, 9 de enero de 2026

Heliogábalo


Sexto Vario Avito Basiano  fue un noble y sacerdote romano, emperador de la dinastía Severa que reinó durante cuatro años, desde 218 hasta 222. Fue un emperador muy joven, pues tenía apenas catorce años cuando accedió al trono, y dieciocho cuando fue asesinado. Al convertirse en emperador tomó el nombre de Marco Aurelio Antonino Augusto, y mucho tiempo después de su asesinato empezó a ser conocido como Heliogábalo.

Heliogábalo nació en 203 en Emesa, en la provincia romana de Siria, con el nombre de Vario Avito Basiano. Su padre pertenecía al orden ecuestre romano pero más tarde alcanzó el rango de senador. Su madre era prima del emperador romano Caracalla. Su abuela materna, Julia Mesa, era viuda del cónsul Julio Avito, hermana de Julia Domna y cuñada del emperador Septimio Severo (r. 193-211).

Como emperador romano, Heliogábalo, representa el primer caso conocido de una persona transexual. Fue emperador desde 218 al 222, y como emperador, se casó en cinco ocasiones diferentes con 4 mujeres diferentes, y aparentemente se casó en secreto con un esclavo rubio de Caria llamado Hierocles, a quien se refería como "su marido".

Corría el rumor que el emperador había ofrecido enormes cantidades de dinero al médico que pudiera dotarle de genitales femeninos. “La Historia Augusta sostiene que también se casó con un hombre llamado Zotico, un atleta de Esmirna, en una ceremonia pública en Roma. Herodiano (178-252) fue un funcionario romano de rango menor que escribió una Historia Romana en ocho libros que cubre los años 180 a 238. Por estos motivos, Heliogábalo ha sido considerado por escritores modernos como el primer caso documentado de una persona transexual.

Heliogábalo, hijo de Sexto Vario Marcelo y Julia Soemia Basiana, desde temprana edad sirvió como sacerdote del dios El-Gabal en su ciudad natal, Emesa (actual Homs, en Siria). En 217, el emperador Caracalla (r. 198-217) fue asesinado y reemplazado por su prefecto del pretorioMacrino (r. 217-218). La tía materna de Caracalla, Julia Mesa, promovió con éxito una revuelta entre la Legio III Gallica para conseguir que su nieto mayor, Heliogábalo, fuera declarado emperador en su lugar y Heliogábalo, de 14 años de edad, ascendió al trono imperial y comenzó un reinado marcado por la polémica.

Para ayudar al pueblo romano a adaptarse a la idea de tener a un sacerdote oriental como emperador, Julia Mesa hizo enviar a Roma un retrato de Heliogábalo vestido de sacerdote y dispuso que se situara por encima de la estatua de la diosa Victoria en el edificio del Senado. Esto puso a los senadores en una posición incómoda, pues al mismo tiempo que hacían ofrendas a la diosa, estaban reverenciando al emperador. Las legiones quedaron consternadas ante su comportamiento y rápidamente lamentaron su decisión de haberlo apoyado como emperador. Se muestra(ver) un denario encargado por Heliogábalo, mostrando su retrato.

Durante su mandato, Heliogábalo hizo caso omiso de las tradiciones religiosas y los tabúes sexuales de Roma. Reemplazó al dios Júpiter, cabeza del panteón romano, por su dios asimilado como Sol Invicto (Deus Sol Invictus), y obligó a miembros destacados del gobierno de Roma a participar en los ritos religiosos en honor de la deidad, de la que él era sumo sacerdote. Se muestra (ver) un Áureo romano representando a Heliogábalo. En el reverso se lee Sanct Deo Soli Elagabal (Al sagrado dios del sol Elagabal), y representa una cuadriga dorada que lleva la sagrada piedra del templo de Emesa.

Se casó hasta cinco veces y se dice que otorgó favores a personas que se creía pudieran ser sus amantes homosexuales, hasta el punto de que se le acusó de haberse prostituido él mismo en el palacio imperial, como parte de un ritual religioso. Su comportamiento provocó el rechazo de la Guardia Pretoriana y del Senado romano.

El nuevo emperador resultó un desastre, ofendiendo a los romanos con sus escándalos sexuales y religiosos, y fue tanto así, que Julia Mesa decidió promover a su otro nieto, Alejandro Severo. Primero convenció a Heliogábalo de adoptar a Alejandro, y poco después, el emperador fue asesinado por la Guardia pretoriana, junto con su madre. Ambos cuerpos fueron arrojados al Tíber, tras ser arrastrados por las calles. Julia Mesa murió en fecha cercana a 226, y fue deificada, al igual que su hermana. De manera que, como ya señalamos, en medio de una creciente oposición, Heliogábalo, con solo 18 años de edad, fue asesinado y reemplazado por su primo, Alejandro Severo (r. 222-235), en una conjura tramada por su abuela, y por miembros de la Guardia Pretoriana.

El psiquiatra estadounidense Robert Stoller fue el primero que describió la transexualidad como una condición diferenciada. La relacionó con la identidad de sexo, en contraposición al sexo biológico. La primera comprobación de Stoller fue que las mujeres transexuales, aunque deseadas como varones, reconocidas sin equívoco y bien aceptadas como tales, presentan desde su primera infancia un comportamiento femenino, tanto en sus elecciones de vestimenta, sus juegos y gestos, como en la entonación de su voz y su vocabulario.​

Stoller rechazaba la reasignación quirúrgica de sexo. ​ De la definición y el diagnóstico de transexualidad depende la prescripción terapéutica para la reasignación hormonal y quirúrgica del sexo. La Organización Mundial de la Salud lo incluyó como síndrome médico en 1977, en una resolución adoptada en la XXIX Asamblea Mundial de la Salud. Definía tres trastornos diferentes: trastorno de la identidad sexual de la infanciatranvestismo de rol doble y transexualismo. La cuarta edición del Manual DSM IV recogió estas distinciones dentro de una misma categoría, denominada trastorno de la identidad sexual, y especificó que la insistencia por parte de un individuo de ser del otro sexo no debe ser considerada delirante. ​ El 16 de octubre del 2009, distintas organizaciones transexuales se manifestaron en todo el mundo para solicitar que desaparezca la transexualidad como patología.

En 2016 se sumaron diversos organismos expertos de derechos humanos, como el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, entre otros, para señalar que la patologización «ha sido históricamente, y continúa siendo, una de las causas principales de las violaciones de derechos humanos que enfrentan». Esta noción fue respaldada en julio del 2016 por grupo de investigadores financiados por el Instituto Nacional de Psiquiatría de la Ciudad de México quienes presentaron un estudio para apoyar el pedido de que la Organización Mundial de la Salud retirara la transexualidad de la sección de trastornos mentales.

El estudio mexicano se sumó a trabajos similares en BrasilIndiaFranciaSudáfrica y el Líbano, que se presentaron en el 2018, cuando se discutió la reclasificación de la transexualidad en el CIE-11. Estos estudios coinciden en señalar que el factor causal del malestar está en el rechazo y la discriminación que vivieron. Por ese motivo, los especialistas consideraron importante eliminar un diagnóstico que contribuye a la estigmatización y, de ese modo, a abordar el verdadero problema.

Maracaibo, viernes 9 de enero del año 2026

 

  

No hay comentarios: