A mediados del siglo XIV, se desató la peor pandemia sufrida hasta ahora
por la humanidad con decenas de millones de muertos… Este artículo, de nuevo y comenzando el año 2026, toca el tema de “La peste negra” pero hablaremos de aspectos
sobre su origen y de cómo hace relativamente poco tiempo, este hecho histórico fue
situado por primera vez en un mapa…
A
mediados del siglo XIV, en apenas cinco años, entre 1347 y 1353, el mundo
conocido se vino abajo al hacer irrupción la pandemia más devastadora
registrada en la historia de la humanidad. La Peste Negra, barrió el continente
europeo de sur a norte con una furia implacable. Las cifras resultan incluso
hoy, difíciles de calcular, y sabemos que murieron
decenas de millones de personas. Ciudades enteras quedaron
vacías, los campos se pudrieron sin manos que los cosecharan y las estructuras
sociales del feudalismo se agrietaron para siempre bajo el peso de los
cadáveres. En algunas regiones, la mortalidad rozó el 60% de la población.
Una
bacteria, Yersinia pestis fue la
responsable, y sabemos que se transmitió a través de las pulgas de las ratas
que viajaban como polizones en las rutas comerciales. Pero durante décadas, la
pregunta de historiadores y científicos ha sido… ¿Por qué precisamente
entonces? O también… ¿Cuáles fueron los factores que permitieron que una bacteria de Asia central aniquilara
a más de la mitad de Europa en un abrir y cerrar de ojos?
El
miércoles 31 de diciembre del año pasado (2025) hablamos en este blog(lapesteloca),
sobre un Annus horribilis expresión muy negativa usada por Procopio de Cesarea (f. 565), el historiador bizantino que
escribió en el año 536, en un
informe sobre las guerras contra los vándalos durante todo aquel año, -cuando el Sol daba su luz sin brillo, como si
fuese la Luna llena, y se parecía completamente al Sol eclipsado, porque sus
rayos no eran claros tal y los hombres no estuvieron libres ni de la guerra ni
de la peste ni de ninguna cosa que no llevara a la muerte- y todo sucedió
en el momento en que Justiniano estaba en el décimo año de su reinado.
También nos referimos en el blog a,
“El año
del verano oscuro”, igualmente denominado El año del verano que nunca llegó (https://surl.li/bjestr) que es el título de la novela de
William Ospina donde narra lo que ocurrió en Villa
Diodati en Ginebra, el 15 de junio, durante el verano de 1816, cuando Lord Byron, John Polidori, Percy Bysshe Shelley y su
esposa Mary Shelley coincidieron, juntos en el Lago Leman, en Suiza, mientras
las inclemencias del clima, eran provocadas por la catastrófica erupción
volcánica de Tambora, en Indonesia, y se cubriría el cielo de nubes de ceniza y
de azufre, tanto que les impidieron abandonar la villa durante tres días.
Pero en el Siglo XIII en Birmania, en el sudeste
asiático, hordas de mongoles invadirían aquel país que estaba al sur, donde
vivían muchos animales que padecían por estar infectados por una bacteria…
Estos animales eran ratas, una población muy numerosa y la bacteria se
llamaba “Yersinia pestis”. Las ratas son los
“reservorios” de la bacteria y las pulgas se encargaban de infectar a las demás
ratas, y fue así como la infección entre las ratas se
volvió endémica y los mongoles la trasladaron a la China y la gente en Europa
estaba a salvo, esto se decía, dizque porque por allá no había ratas negras…
Hasta que en la Navidad del año 1347 a través del Mar Negro,
comenzaron a llegar barcos desde el oriente y traían ratas con pulgas y así fue
como tres años después desde los puertos comenzó a desarrollarse “la peste
negra”…
A
finales del año pasado 2025, el
geógrafo Ulf Büntgen, de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, y el
historiador Martin Bauch, del Instituto Leibniz, en Alemania, hallaron una
posible respuesta a estas preguntas, aclaratoria que estaba grabada en los
anillos de los árboles, para atreverse a concluir que el desencadenante de la
catástrofe fue una intensa y repentina actividad
volcánica. Según el artículo recién publicado por
ambos científicos en 'Communications Earth &
Environment', si las piedras de un
domino estaban en una fila, la primera 'ficha de dominó' en caer fue, un volcán,
y su erupción. Esto sería lo que puso en marcha la secuencia mortal de
acontecimientos que llevó a la devastación de Europa.
“Esto es algo que llevo mucho tiempo queriendo
entender” -explica Büntgen-. “¿Cuáles fueron los factores que impulsaron
el inicio y la transmisión de la Peste Negra, y qué tan inusuales fueron? ¿Por
qué ocurrió en este momento y lugar exactos de la historia europea? Es una
pregunta muy interesante, pero es una que nadie puede responder solo”. En
su artículo, Büntgen y Bauch han conseguido, por primera vez, unir puntos que
hasta ahora parecían inconexos. Y proponen que una erupción masiva (o quizás un
cúmulo de ellas) tuvo lugar alrededor del año 1345, desatando una reacción en
cadena fatal.
No sabemos exactamente qué volcán fue, aunque los modelos sugieren una erupción en los trópicos que inyectó cantidades ingentes de azufre y ceniza en la estratosfera. Para hacerse una idea de la magnitud del evento, baste decir que los científicos estiman que superó en potencia a la famosa erupción del Monte Pinatubo de 1991. La erupción del Monte Pinatubo en 1991, en el Arco Volcánico de Luzón, Filipinas, fue la segunda erupción volcánica más grande del siglo XX, solo superada por la erupción de Novarupta en Alaska en 1912.
Tras la erupción, se instaló en amplias regiones del globo una niebla perpetua.
Las crónicas de la época, rescatadas para el estudio, hablan de eclipses
lunares inusualmente oscuros y de cielos turbios. Pero la prueba definitiva de
la erupción no son los relatos históricos, sino algo mucho más 'físico' y tangible.
NOTA: esta historia continua y finaliza mañana martes 4.
Maracaibo, martes 3 de febrero del año 2026